Busco nuevos proyectos

Así es, la temporada en eldiario.es llega a su fin, y toca buscar nuevos retos atrayentes y echar una mano en otro lado.

Con un perfil como el mío es fácil pero a la vez difícil. Desde que empecé con mis empresas tengo un pie (muy adentro) en lo técnico y otro (también hasta la rodilla) en el negocio. El otro día lo comentaba con un amiguete: ahora soy lead developer, antes he sido arquitecto de Azure para Produban (Grupo Santander), antes analista en SofCloudIT (Ingram Micro), antes… ¿cómo me puedo definir con una sola etiqueta?

Al final en todos los sitios me he encargado o he ayudado a contratar equipos técnicos, he gestionado proyectos internacionales, mantenido a los equipos focalizados en lo que tocaba hacer en cada momento, he estado pendiente de las innovaciones del entorno para ver como las podíamos aprovechar para hacer nuestro trabajo mejor, he estudiado los requisitos técnicos y de negocio, he diseñado arquitecturas, he buscado clientes, hecho presupuestos… y además siempre hablando de tecnologías variopintas.

Donde creo que más puedo aportar es donde se necesite un nexo de unión entre la tecnología y el negocio dado lo heterogéneo de mi perfil. Aunque ame la tecnología, esta, pierde importancia si no se tienen en cuenta las variables de negocio (tiempos, presupuesto, objetivos, …). Debe ser una herramienta y no un fin. Creo que no hay tanta gente que pueda hablar con un matemático que ejerza de data scientist, con un frontend que habla en javascript dialecto framework X, con un cliente que quiera comprar valor, un inversor que quiera ganar dinero o un CEO que quiera crecer, crecer y crecer.

Lo primero en que me fijo de una nueva posición es en que sea interesante, que el proyecto sea un reto y sobre todo que (aunque no sea conmigo) vaya a tener un futuro y una continuidad. Me gustan las cosas distribuidas, sobre todo los entornos cloud, me gusta pensar en como hacerlas fáciles. Se me da bien encontrar la gente adecuada para cada tarea, así como lidiar con los problemas y mantener a la vez en marcha un montón de cosas, y eso que aprobé raspado malabares en el instituto. Sé delegar (aprendí a la fuerza) y asumo responsabilidades sin estresarme, ya sea porque me las asignen o porque hace falta cuando nadie más toma las riendas. Todo el mundo se alegra de tenerme cerca en los momentos de crisis, por algo será.

Obviamente las condiciones me tienen que encajar, pero en general estudio todas las propuestas y aunque ahora estoy en el centro de Madrid todo es planteable, y no me importaría volver a la Tierruca o a la Terreta, o a cualquier otro lado siempre que sea un sitio agradable.

Con este panorama es complicado preparar un curriculum vitae, porque en general creo que si le paso a alguien mi perfil completo con todas las cosas que he hecho, se puede perder antes de llegar a lo que le interese. Por eso, por el momento he preparado dos, uno para puestos de CTO y otro para los de Team líder que son los que me están planteando ahora, porque por el momento no se me ha ocurrido una forma sencilla y versátil de plasmar toda esa información. ¿Se os ocurre a vosotros algún modo?


EDITO: Gracias a vuestros consejos, he conseguido resumir todo a un “one pager” (de momento sólo en inglés). No es especialmente bonito y por supuesto no tiene el detalle de la información que se puede ver en el perfil completo de Linkedin, pero es un avance. ¡Gracias!


Quiero elegir bien, porque me gustaría encontrar el sitio dónde más pueda aportar y como sé que con sólo dos ojos y dos oídos no se puede controlar todo, os lanzo este anuncio-petición: amiguetes que pasáis por aquí de vez en cuando ¿qué proyectos interesantes conocéis? ¿Dónde creéis que me pueden necesitar? ¿Dónde creéis que podría aportar valor?

Me la suda la tecnología

Todos hemos asistido a interminables debates sobre que tecnología es mejor, sobre que plataforma es mejor, sobre que lenguaje es mejor. Sin embargo, tras muchos años trabajando en una gran cantidad de proyectos de lo más variado y asistir atónito a otras tantas flamewars, he de decirlo: me la suda la tecnología.

Cada proyecto es un mundo, y en todos los casos hay múltiples factores que hacen que una tecnología se amolde mejor que otra. Pero igual que cada problema tiene múltiples soluciones, cada solución se puede implementar con múltiples tecnologías.

Hay técnicos que sólo se fijan en los factores técnicos, pero en cuanto has tenido un pie en negocio sabes que hay mucho más en lo que pensar.

Pongamos por ejemplo un caso sencillo: Ikea decide que va a dar un servicio de diseño de hogares, para lo que crea una bolsa de empresas y diseñadores freelance. La idea es que los diseñadores vayan a las casas de la gente y les ayuden a elegir los muebles y a comprarlos.

Las soluciones son múltiples: Ikea podría darles equipos iguales a cada diseñador; los diseñadores podrían llevar su propio equipo. Alguien en Ikea decide que es mejor la segunda opción. Aparece un nuevo problema y es que los clientes no siempre tienen conexión a Internet: se puede hacer un software que funcione en local y cuando haya conexión haga los pedidos; también los diseñadores podrían tener un pincho 3G para garantizar la conexión y así poder tener una simple web para que hagan los pedidos. Alguien en el departamento de ingeniería le hace ver las dificultades de la primera solución a un directivo y este consigue que se haga una partida para los pinchos, por lo que se quedan con la segunda opción. Por tanto, la solución final será hacer una simple web.

Para hacer una web las opciones son múltiples. Aquí podríamos entrar en una flamewar interminable sobre si PHP, .Net, Ruby on Rails, Node… También sobre si tener servidores propios o usar alguna plataforma cloud; si usar MySql, SqlServer, una base de datos NoSQL o guardar la información en archivos de texto plano. Las distintas opciones considerando todas las posibles combinaciones son muchísimas, y por mucho que nos guste más una tecnología que las otras, ninguno de los argumentos que se suelen usar en las flamewars debería de influir de verdad en la decisión. La verdad es que la tecnología en una solución tan simple como esta os la debería de sudar. A mi me la suda.

¿En qué nos deberíamos fijar si fuésemos el responsable tecnológico de este proyecto en Ikea? Hay que ver inicialmente si Ikea ya tiene otros proyectos y como se han hecho, con qué tecnologías se manejan mejor sus desarrolladores, etc. Si no los tuviese, podríamos mirar al mercado, ver que tipo de técnicos va a ser más fácil contratar por ejemplo, o si se espera que el proyecto evolucione y crezca o si hay previsión de otros proyectos y de que tipo serían… Hay múltiples factores que deberían afectar a la toma de la decisión, y la gran mayoría no vienen marcados por la tecnología sino que vienen marcados por los factores de negocio.

Por tanto, cuando os volváis a ver involucrados en una de esas de si “el este mola más”, dejad de darle vueltas a qué lenguaje es más cool o que plataforma usa la empresa X. Plantearos los factores de negocio en casos concretos y las guerras dejarán de ser tan cruentas y se volverán mucho más objetivas y productivas. Cuando os digan que “mi tecnología mola más” responded con este grito: me la suda la tecnología.