3+1 problemas típicos para que las empresas se vuelvan ágiles

En mi paso por las distintas empresas en las que he tenido el placer de trabajar y aprender, y en mi contacto con muchas otras empresas que me ha permitido ver como trabajan, he observado que se repiten ciertos puntos clave respecto al agilismo.

El primero sin duda, no es un problema per se, pero sus bases sí lo son.

En todas las empresas quieren ser ágiles, todas quieren aplicar Scrum, Lean, Kanban, o cualquier otra cosa que suene a agilidad. Todas siempre están empezando, pero ninguna lo está haciendo del todo, ninguna de verdad.

Esto no es un problema en si mismo, pero sí los cimientos en los que se basa. En ninguna de las empresas que he conocido querían ser ágiles para asegurar su supervivencia en un mundo cambiante, ni para ser más eficientes, ni siquiera para ganar más dinero.

En todas esas empresas, lo que he observado es que, se quiere ser ágil simplemente por moda, porque es de lo que habla todo el mundo, porque hoy en día si no eres ágil es porque estás haciendo una mala gestión.

Esto es un problema obviamente. Es importante que los procesos de cambio se asienten en unas buenas bases, pero al menos es un problema que te lleva por el buen camino. Es el menos malo de los problemas.

El resto sí que son grandes problemas que afectan de manera directa al proceso de cambio que requiere pasar de la gestión que se tenga a una gestión ágil:

Burocracia
La burocracia, esa traicionera que nadie reconoce, pero que efectivamente está en muchas muchas empresas.La burocracia mata muchos procesos, el orden excesivo, la sobredosis de normas provocan que no se pueda mover con velocidad de un punto a otro, que no se puedan probar distintas cosas e incorporar a los nuevos procesos aquellas que funcionen.
Desorden
Sí, aunque parezca que se contradice un poco con la anterior, es tan problemático el exceso de orden como su ausencia total. Para ser ágiles hay que tener orden, hay que conocer en todo momento los “recursos” de los que se dispone y sobre todo el más preciado de ellos que es el tiempo de las personas que ejecutan los trabajos. Si no se tiene cierto orden es imposible ser ágil porque nunca se podrá prever que trabajo se va a poder realizar y a que retos se va a poder enfrentar, y la gente que realiza los trabajos no va a saber nunca a que atenerse, que es lo que debería hacer en cada momento sin preguntar a su micromanager cual debe ser el siguiente paso que tienen que dar.
Miedo
Efectivamente el miedo es un gran problema. Generalmente es el miedo de los mandos intermedios. El medio que les impide enfrentarse a sus superiores para llevar a cabo los cambios. El miedo que les hace no asumir que a veces es necesario perder tiempo en tareas no directamente productivas. El miedo que les hace no asumir que optimizando es posible que se tengan que enfrentar a reducciones de presupuesto o a no cumplir con los objetivos erróneos que les hayan puesto los de arriba. Ese miedo les impide lanzarse a liderar el cambio.

Estos 3+1 problemas son los más repetidos en base a mi experiencia en las distintas empresas que he podido ver como funcionan. ¿Y en la tuya? ¿Quieren ser ágiles? ¿Desde hace cuanto? ¿Son ágiles de verdad o tienen algún problema para conseguirlo?

Lean is not dead

Hace unas semanas dije en Twitter que “el punk es la música más emprendedora que existe”. A esto, Juan me reto a que lo desarrollara aquí para la posteridad (es más fácil reencontrarlo entre unos pocos posts, que entre un montón de tontos twits):

Bien, probablemente me equivoqué. Emprender es una palabra que abarca mucho, emprender es muchas cosas, y unas son más punk que otras. Sin embargo, creo que sí que hay una forma de emprender en la que encaja mucho el punk.

Punk

Ya hablamos en su día de qué era y de dónde venía el concepto Lean.

También dejé caer ya en su momento, en aquel “libro” que escribí tras el viaje con Yuzz a San Francisco, algún nombre de algún grupo con letras muy emprendedoras como Sioux (que anteriormente era parte de Kaos Etiliko).

Ese “teníamos un plan: si algo no funciona lo vuelves a intentar” es muy de emprendedores, de no rendirse, de aprender del error.

Pero no sólo por sus letras el punk es lean o el lean es punk.

El lean se basa en implementar, medir y aprender. Ponerse manos a la obra y meterse en harina, ver como funciona y qué se puede mejorar, para enriquecer la siguiente iteración de lo que sea que estás haciendo.

El punk, el del principio: el de los Saicos, el de los Sex Pistols, el de The Clash, Kortatu, Toy Dolls, Manolo Cabezabolo, … Todos tan distintos pero con tanto en común. Ese punk era de empezar por dar conciertos, por tocar (aunque no se sepa) e intentar hacerlo cada vez mejor (¡o no! ¡qué más da!).

Además, el punk usa canciones sencillas que se pueden replicar fácilmente igual que lean intenta repetir lo que ya se ha hecho, mejor y a mayor escala.

Otro punto que tienen en común es que ambos, tanto el punk como la metodología lean startup, surgen como respuesta a algo que ya no funcionaba.

El punk viene de esos ritmos del rock and roll que primero representaban la rebeldía y que iban contra el sistema. Ese rock se volvió algo mainstream que ya sólo podían crear los que eran grandes músicos, y que tuvo su muerte absoluta el día que su Rey que había escandalizado a todos con sus movimientos, Elvis Presley, aceptó hacer la mili (aunque fuera bajo presión). El punk es una respuesta a esa comercialización de la rebeldía, de la escandalización, a que sean los de arriba los que decidan que es bueno y que no, muy nihilista todo. El punk lo hace cualquiera que quiera hacerlo y sólo es punk mientras se mantenga rebelde.

Punk

Del mismo modo, la metodología lean startup apareció cuando los desarrolladores (y no los empresarios “de carrera”) empezaron a montar empresas en un entorno en el que ya no funcionaba el modo habitual de hacer las cosas. En ese valle del silicio, en ese área tecnológica, en ese mundo cambiante en el que hay una gran incertidumbre y que es imposible anticipar resultados ni presupuestos a tres años, en el que hay que reaccionar a las condiciones variables que alteran el entorno como una galerna. El lean llegó para estructurar un modo de trabajar ágil que tuviera siempre una respuesta a “¿qué es lo siguiente que hay que hacer?” porque los sistemas tradicionales ya no funcionaban ahí, habían sido derrocados.

Otra similitud es que ambas “metodologías” dan distinto resultado cuando se aplican en distintos entornos, en distintos mercados. No creo que haya que ejemplificar que ni ha aparecido el mismo punk en España que en los países anglosajones, así como la aplicación de lean startup no resulta en el mismo tipo de empresas en España que en USA.

La ¿última? de estas similitudes es el inevitable final de quien decide seguir cualquiera de los dos caminos. O acabas muerto o acabas corrompiéndote. No tiene por que ser necesariamente malo ese corromperse, y más con esa alternativa. Es imposible que una empresa que crece mucho y se hace enorme siga siendo lean en todos los aspectos, igual que es imposible que un grupo que triunfa y se hace mainstream y se casa con discográficas potentes y todas esas cosas, siga siendo enteramente punk.

Es el curso de la vida, es como hacerse mayor, preferiblemente lo evitaríamos pero teniendo en cuenta que la única alternativa es morirse tendremos que celebrar hacer años, no ser tan punk o no ser en todo lean.

Imágenes del flickr de Mikel García Idiakez y de Dr Case