A continuación os comparto unos versos totalmente desestructurados que intentan transmitir ese sentimiento que a veces se apodera de mí, con sus cosas buenas y malas. Probablemente no tengan nivel ni para una carpeta de instituto, pero ¡ea! Ahí que os van:
Ayer viví
rápido y lento,
intenso a veces
y a veces sin quererlo.
Viví agobiado, frustrado
e incluso con miedo.
Viví de risas,
viví sin prisa,
viví en la mar
y donde me llevó el viento.
Ayer baile y cante
y jugué mil juegos.
Corrí, salté
y pinté con los dedos.
Ayer olvidé
y atesoré recuerdos,
dulces y amargos,
vacíos y plenos.
Ayer soñé
fantásticos cuentos.
Ayer amé
precipitado y lento.
Amé con furia,
amé intenso.
Amé sin querer
y sin querer queriendo.
Ame muchas y a ninguna.
Amé con miedo.
Amé, amé y amé.
No me arrepiento.
Ayer viví,
ayer jugué,
ayer amé…
Pero hoy ya no puedo
