La llegada de los gatos cuánticos – Frederik Pohl

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Este libro de Frederik Pohl causa muy variadas impresiones:

Comienza muy flojo, dando la impresión de que ha envejecido muy mal con los años, lo que en un libro de ciencia ficción es un lastre muy difícil de superar.

A continuación pasa por una fase previsible aunque divertida, en la que desaparece esa impresión de mal envejecido dándole un sentido a todo lo narrado, pero en la que todas las cosas que se suceden sin cesar son previsibles aunque no por ello menos interesantes.

Finalmente, consigue matar esa sensación dando un giro de 180° bastante inesperado aunque con todo el sentido, que crea una expectativa la cual no llega a coronar.

Sin hacer spoilers, no es que hable de mucha física a pesar de lo sugerente del título. Se adentra en la interacción de varios universos, un argumento muy difícil de narrar, por lo que me parece una proeza literaria a pesar de que el último regusto que deja en el paladar no sea todo lo sabroso que llegas a esperar.

No es un libro que recomendaría como un «imperdible», pero efectivamente es un libro muy palomitero que te hace pasar un tiempo muy ameno.

Hipotecados 001

-Yo sólo fumo porros.

-Y alguna raya de spiz.

-Eso, eso. Y las litronas, ¡que te las apalancas siempre! Anda, trae pa acá.

-Bueno, pero el tema aquí en cuestión es que las drogas duras te anulan y evitan que luches contra la opresión estatal.

-Ya estamos -contestó Paco mientras pasaba el litro a Rober -Tom, Tom, Tom, no empieces con tus paranoias de los libros ¿Quién te oprime a ti?

-No son sólo los libros, ya lo dice el Evaristo: «Si allí tienen a la Tatcher, aquí tenemos a Ardanza».

-¡Pero vamos a ver!-Paco agarró con fuerza la nuca de Tom y pegó su frente a la de él-¿Qué mierdas me estás diciendo de Ardanza? ¿Ahora somos vascos? ¡Mira!- Se despegó y empezó a girar con los brazos extendidos- ¡Estamos en la puta Inmobiliaria! Aquí no mandan ni Ardanza ni la fulana esa, aquí mandan los putos yonkis y los hijoputas de los maderos cuando vienen a incordiar.

-En eso tiene razón Paco, aquí gobierna el Díaz después de que se la jugaran al Rodriguez. Lo echaron como a un perro.

-Va, ya se la había jugado ese antes al Hormachea. Ese si que apunta maneras, hacedme caso. Pero bueno, que da igual quién mande. El tema es la anulación del ser y la opresión estatal, sea de quien sea. Mira cuando entran las lecheras, a los yonkis no se los llevan, se llevan a los mineros que dan guerra.

-Bueno, el otro día se llevaron al Pitu.- Rober lanzó la litrona vacía al otro lado de la pista donde reventó y se hizo añicos.

-Ya Rober, pero eso fue porque le había dado un tirón a una vieja y la tiró al suelo. Si es que cuando están con el mono ni miran.

-Ya te digo, puto cáncer el caballo.

-Venga, Rober, no empieces tú también. ¿Qué hacemos hoy, chavales?

Lo de la IA

En esta época de hype, se ve que no puede haber nada sin Inteligencia Artificial. Está en todas partes y no hay innovación posible si no pasa porque tengas que hablar con un agente automático (el bot de toda la vida, que ahora parece más listo), o si no lleva la etiqueta IA (o AI) como coletilla.

Para no ser yo menos que nadie, a pesar de que en general lo de la IA no me gusta demasiado, voy a entrar en materia, a mi estilo, explicando las cosas de un modo claro y conciso. Creo que es un buen modo de volver a escribir sobre tecnología, entrar en un tema tan omnipresente y a la vez tan desconocido.

A pesar de que en agosto se cumplirán 5 años desde que la médica me dijo aquello de «te tengo que dar la baja, no puedes seguir trabajando así», creo que todos mis años de experiencia desarrollando soluciones de lo más variado me acreditan lo suficiente como para no decir demasiadas tonterías. Tened en cuenta que mucho de lo que viene es una opinión, un modo de ver las cosas, que irá en contra de lo que hayáis leído hasta ahora, puede que por mi simplificación absurda 🙂

Vamos al lío.

¿Qué es?

¿Qué es la Inteligencia Artificial? Menuda preguntita, tiene muy mala leche. Podríamos entrar en que es un tipo nuevo de inteligencia que acerca a las máquinas al conocimiento humano, con todas las implicaciones filosóficas que conlleva. Sin embargo, eso me parece meternos en un auténtico barrizal.

A mí me gusta verlo como que es un «nuevo» paradigma de programación.

Para los ajenos al mundo del desarrollo de software, un paradigma de programación no es más que un modo de hacer programas. Algunos de ellos son:

  • Imperativo: se especifica qué y cómo se tiene que ejecutar un programa paso a paso.
  • Declarativo: se especifica el qué ha de hacer el programa, pero no el cómo.
  • Funcional: el programa se forma por la composición de funciones de manipulación de datos.
  • Dinámico: algunas cosas como los tipos de datos se establecen en el momento de ejecución y no cuando se hace (compila) el programa.
  • Orientado a objetos: se definen tipos de datos complejos que encapsulan la información junto a las funciones que se les puede aplicar.

MovGP0, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons

Hay muchos paradigmas de programación y varios se pueden aplicar a la vez, o se puede aplicar distintos paradigmas con una única tecnología. Por ejemplo, en PHP se suele ver mucho script dinámico e imperativo, aunque se pueden crear programas estáticos y orientados a objetos.

Pues bien, la IA no es más que otro paradigma. Específicamente, es uno en el que se le da al sistema un conjunto (masivo) de datos y se le marca un modo de aprendizaje automático, y el sistema aprende por sí mismo a trabajar con los datos para crear un programa que los procese en adelante. A ese programa resultante se le llama modelo*.

* No el 100% de lo de la IA es esto, pero permitidme la reducción para facilitar la explicación.

Al usar términos distintos de los habituales se puede caer en el error de que es algo totalmente distinto, pero no, si lo piensas con detalle verás que definir un conjunto de datos y decidir que se use K-means para catalogarlos, no es muy distinto de declarar una lógica en Prolog, o definir un conjunto de clases y sus interacciones.

Las principales diferencias con los paradigmas más habituales son:

  • Los recursos (tiempo y potencia) que se requieren para la «compilación» (la creación del modelo).
  • En el momento de la declaración (cuando estableces los datos y los algoritmos estadísticos a usar) no se puede predecir el resultado. Ni siquiera usando lógica difusa se puede aventurar la exactitud del modelo, aunque con experiencia se pueda intuir una aproximación.

Ahora, como con todo paradigma, se puede conocer a varios niveles, desde ser un experto a no tener ni idea, pasando por infinitos puntos intermedios. Del mismo modo que puedes conocer lo básico de programación funcional sin saber lo que son las mónadas, o hacer programación dinámica sin siquiera entender lo que hace la reflexión, puedes usar sistemas y librerías de IA para crear modelos (programas) sin conocer, por ejemplo, cómo funcionan las redes neuronales.

¿Es nueva? ¿Por qué este boom?

La Inteligencia Artificial es un campo de estudio que existe desde hace décadas, casi desde el momento de alumbramiento de la informática. La mayoría de técnicas usadas ya existían el siglo pasado. Entonces ¿por qué ahora?

Creo que influyen dos circunstancias muy concretas que se han dado en las últimas décadas y han hecho que surja este auge actual:

  • El boom del Big Data, que también estuvo hasta en la sopa aunque ya nadie se acuerde de él, que hizo que se almacenasen cantidades ingentes de información que luego se intentaban explotar con las técnicas de la época.
  • Los avances en procesamiento paralelo que se dieron principalmente desde el surgimiento de la PlayStation 2, con los chips de tarjetas gráficas que han permitido usar técnicas de programación concurrente (otro paradigma) para procesar el Big Data en un tiempo computacional aceptable.

Parafraseando a aquella: «mezclando ácido clorhídrico con sulfato de sodio, ha hecho una reacción que flipas».

¿Es inteligente?

Deberíamos, primero, filosofar sobre qué es la inteligencia y qué tipos hay, pero muy a grosso modo podemos concretar en: NO.

Hablando de Inteligencia Artificial es seguro que todos tenemos en mente ChatGPT que es un LLM (modelo «largo» de lenguaje). Parece muy inteligente, pero en EGB un profesor (hablando con él de un niño que memorizaba la enciclopedia) me dijo que la memoria es muy diferente de la inteligencia entendida como la capacidad de razonar y resolver problemas.

ChatGPT recuerda muchas cosas, en concreto recuerda especialmente bien la cercanía estadística entre unas palabras y otras. También puede simular cierto razonamiento, haciendo deducciones básicas a partir de datos, pero le falta mucho para que podamos llamarlo inteligente en cuanto a un caso general.

Por ejemplo, las IAs generativas actuales que crean respuestas de texto, música o imágenes, no pueden actualizar sus modelos insertando en ellos nuevos casos aprendidos mientras se usan (aunque sí que se aprovechan esos datos para entrenamientos de futuras versiones del modelo). Esto es, no pueden aprender sobre la marcha (por ahora).

IA General

Lo que entendemos por inteligencia (inteligencia cognitiva al nivel de un humano), es lo que en el campo se conoce como Inteligencia Artificial General.

Es SkyNet en Terminator, la «voz del pinganillo» de Her, o el científico de Trascendence. Esa que Hollywood nos ha mostrado innumerables veces, que es capaz de realizar razonamientos lógicos y dado su acceso a todo el conocimiento humano puede convertirse en una super inteligencia que lo arregle todo.

Como el resto de la gente, no puedo ver el futuro, pero ahora mismo esa IAG no existe y estamos lejos de conseguirla.

De hecho, hace poco Apple sacó un controvertido paper (The illusion of thinking) en el que explicaba que lo que hay ahora no es más que una «burda» imitación de pensamiento. ¡No se podía saber!

Aunque es muy probable que en este caso la opinión de Apple tenga un gran sesgo por estar quedándose muy atrás en el campo de la IA y de los agentes (LLMs) con su otrora popular Siri y sus experimentos no demuestren nada, eso no hace falsa a la conclusión: los sistemas de inteligencia artificial actuales no piensan como lo haríamos los humanos.

¿Acabará con los trabajos?

¡Ojalá! Un sistema capitalista como es el mundo actual, requiere necesariamente que la gente tenga ingresos para poder ser consumidores. Si se acaba con los trabajos, el sistema debería reformularse para que la gente siga teniendo ingresos, o bien abandonar el capitalismo de manera inmediata. ¡Doble win!

Desde el momento en el que el luteranismo calvinista instauró ese «amor» por el trabajo, por el progreso (económico) y prosperar, el sistema se ha alimentado de la mano de obra que era a la vez productora y consumidora. No me pondré muy anarquista con esto, pero el «trabajo» remunerado es un pilar del capitalismo y no se puede acabar con uno sin hacerlo con el otro.

Sí que es cierto que introducirán modificaciones. Del mismo modo que la máquina de vapor cambió, por ejemplo, cómo se producían tejidos en las fábricas inglesas, la Inteligencia Artificial y los agentes conversacionales están cambiando algunos procesos que se irán depurando con el tiempo y afectará significativamente a algunas profesiones.

Sin embargo, toda introducción de una nueva tecnología ha traído cambios de este tipo y ha hecho que los profesionales se especialicen o se conviertan en artesanos, dando un nuevo valor a la producción. Volviendo al ejemplo inglés, tras la revolución industrial hubo (además de hambre y miseria) quienes se especializaron en controlar y arreglar las máquinas, y quienes siguieron haciendo las telas de un modo tradicional dándoles un extra de valor por la exclusividad.

Uno de los campos que más rápido está adoptando estas tecnologías es la programación de software, pero esto dudo que vaya a tener más implicaciones que el dejar de ver valor en el número de líneas de código, centrándose en lo importante: entender el problema y determinar la mejor solución. Esto dejaría la profesión de programador relegada a ser operadores y supervisores de estos nuevos sistemas de generación de código (especialización) o a seguir haciendo las cosas como «antiguamente» de un modo artesano que tendrá más valor simplemente por la componente «artística».

Ahora que lo dices ¿Y el arte?

Bien, hemos dado con una piedra bien gorda. Es una de las críticas más grandes que hay de las IAs generativas (además del gran consumo de recursos).

¿Se puede considerar arte algo hecho por una Inteligencia Artificial? ¿No deja de tener alma? ¿Para que queremos que las IAs hagan arte en lugar de recoger la basura?

A estas alturas de la batalla, todos hemos escuchado argumentos en una línea y su contraria. Desde que las técnicas que se usan para crear imágenes son las mismas que se usan para predecir la forma de plegar proteínas, hasta que es un robo y un plagio a los artistas.

Sin entrar en gustos, el arte generativo existe hace mucho tiempo. Es una modalidad artística en el que el artista crea máquinas o algoritmos que a partir de datos pseudoaleatorios producen piezas de arte. Por ejemplo, ahora mismo en el Centro Botín (un museo de Santander) se puede ver una exposición en la que el artista ha generado unas pistas de audio a partir del análisis de datos de la bahía de Santander como la altura de las mareas o la velocidad del viento, el artista ha hecho un algoritmo que es el que genera como resultado la obra final.

Si se considera el arte generativo como arte, hay que permitir llamar arte a las obras creadas por la IA. En este caso, los programadores de la IA serían los artistas y el operador no sería mucho más que un generador de datos pseudoaleatorios.

¿Y los datos? ¿Me van a robar? ¿Me han robado ya?

Como ya hemos dicho, para programar uno de estos sistemas de Inteligencia Artificial, uno de los elementos necesarios son datos. Muchos.

Aquí hay mucho debate por la fuente de esos datos. Por ejemplo, en el uso de descargas ilegales por parte de Meta (Facebook), o la venta de datos tan personales como puede ser el ADN.

Los temas legales suelen ser complejos y más en estos campos en los que hay que observar legislaciones de diversos países y continentes. Simplificando mucho, en España (Europa) hay dos puntos clave a tener en cuenta:

  • Datos de caracter personal. Son aquellos que permiten identificar a una persona como nombre, teléfono o dirección. Si se almacenan estos datos ha de ser por el menor tiempo necesario, haber informado claramente de que se van a recopilar y cómo se van a procesar. En principio, dado el funcionamiento de la IA, no deberían ser parte del entrenamiento porque luego no se podrían sacar del modelo generado si el usuario lo solicita.
  • Copyright. Aquí, la autoría no se puede transferir de ningún modo, sólo se pueden ceder derechos para el uso que sea hasta 70 años después de la muerte del autor, momento en el que pasa a dominio público. Por tanto, si yo compongo una canción tendría que ceder sus derechos para que una empresa de IA pueda usarla para entrenar sus modelos generativos.

Esto es lo que dice la teoría y la teoría está estupenda pero sabemos todos que la realidad es otra. Las multas que se imponen a las empresas que hacen mal uso de la información suelen ser irrisorias y los términos de uso que aceptamos para poder usar servicios en Internet acostumbran a ser tremendamente abusivos ya que no te dan opción y sólo puedes decidir entre tener el servicio o no tenerlo.

Además nos preocupamos mucho de datos tan comunes (y públicos) como el número de DNI mientras aireamos alegremente nuestras relaciones sentimentales o que estamos de vacaciones (y nuestra casa vacía), que son cosas mucho más íntimas.

Por tanto, no puedo hacer más que dar el mismo consejo que me dió Paula en su día: si no estás dispuesto a que lo sepa tu abuela, no lo pongas en Internet porque en cualquier momento puede quedar expuesto.

Si creas una obra del tipo que sea y no quieres que se use para entrenamientos, puedes poner unos términos de uso y no ceder el copyright, pero si realmente no quieres que se use lo único que está en tu mano hacer es no subirlo a Internet.

¿Cómo funciona todo esto?

No es porque lleve varias horas escribiendo, ni porque crea que no voy a saber explicarlo de un modo comprensible, pero me vais a permitir que de una explicación muy somera de cómo se hace lo de la IA. Si tenéis interés y os gusta como explico, siempre me lo podéis decir en un comentario y entramos en otros posts en materia de cómo se enseña a las IA.

Lo primero es obtener una fuente de datos y prepararla para su procesamiento. Estos datos se separan en dos paquetes, uno de entrenamiento (por ej. con el 80% de ellos) y el resto para comprobar el modelo resultante.

Con estos datos, se determina que tipo de algoritmo estadístico sirve mejor para el trabajo que queremos que haga el modelo y se entrena el modelo con ellos de tal manera que el sistema aprende por comparación.

Una vez que el modelo ha sido entrenado, se testea con el resto de datos. En caso de que el porcentaje de acierto sea suficientemente alto (un 90% por ej.), se da el modelo por bueno. Si no es así, hay que volver atrás y enfocarlo de otro modo.

En este proceso influyen muchas cosas, desde cómo se selecciona qué datos serán para entrenamiento y cuales para test, hasta cómo determinar si un resultado es satisfactorio, pero la base es esta.


Visto todo esto, la única conclusión que me gustaría dejar es que lo de la IA ni es tan nuevo, ni es tan bueno, ni es tan complejo.

Y como decía la entradilla de mi primer libro de Inteligencia Artificial:

Todo conocer depende de la estructura que conoce.

Todos los superhéroes que existen – Rubén Fdez

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Este es un comic creado por  thefdez para todos aquellos a los que les gustan los superhéroes, o les odian, ¡incluso para aquellos a los que les resultan indiferentes!

A través de las páginas de esta grapa se hace un repaso, si no de todos, de muchos superhéroes famosos con una visión crítica e irónica que consigue sacarte una risa continuada.

¿Alguna vez has discutido sobre si son mejores los de Marvel o los de DC? ¿O como funcionan los poderes de un súper? ¿O las peculiaridades de un universo específico? Todo esto y más tendrás ¡y sin pelearte con tus amigos!

¡Tras una primera lectura sólo puedo criticar que no haya ya un segundo número!

El no-espacio

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Curiosamente, aunque infinitas especies supuestamente inteligentes de infinitos universos han logrado adivinar que existían infinitos universos con pequeñas diferencias unos de otros, ninguna ha sido capaz de acercarse a lo que hay entre ellos, o a lo que en realidad no-hay.

En el no-espacio no hay nada, pero en esa nada se destila desde cada universo las cosas que sólo existen en la imaginación de los distintos seres que lo habitan. Así, si un pájaro recordaba una fresa que había visto en una primera pasada sobre una huerta, esta no se materializaba en el no-espacio. Sin embargo, si una madre le contaba a su hijo un cuento sobre personas que vivían en el interior de fresas gigantes en las que hacían hueco a mordiscos, esta fresa imaginada se desmaterializaba espontáneamente fuera de los límites de la realidad para poder plasmarse en la imaginación de esa madre y ese niño.

En el no-universo las cosas no-pasan. Así que la materia se desmaterializa, y una vez descompuesta en sus más pequeños elementos un gran dragón se la descome dando como resultado la materia originalmente imaginada. Es algo imposible de imaginar por ninguna de las infinitas especies supuestamente inteligentes de los infinitos universos con pequeñas diferencias unos de otros, puesto que si llegasen a imaginárselo se daría la contrariedad de que el no-espacio debiera desmaterializarse dentro del no-espacio y ningún dragón podría descomer tal infinitud.

Cada uno de los infinitos dragones se alimentaba de la materia desmaterializada de un grupo infinito de universos, pero un infinito menor al de los universos totales existentes, está claro.

Estos dragones no eran como, los dragones que la especie que se denomina a sí misma como «humanos» en infinitos universos, solían describir. No tenían garras, ni alas, ni escupían fuego. Estos «humanos» habrían dicho que se parecen a las babosas marinas, moviéndose sin moverse, flotando sin flotar, pero claro, de dimensiones universales.

Dado que el no-espacio es imposible de imaginar y por tanto de describir, dejémoslo en que es el no-lugar en el que no-ocurren las cosas imposibles pero imaginables desmaterializadas por la imaginación de los seres que viven en los distintos infinitos universos.

El discreto encanto de la máquina de Turing – Greg Egan

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Esta obra de ciencia ficción del popular autor Greg Egan, es un relato «corto» de sólo 66 páginas.

Antes de nada he de aclarar que el pdf tiene algún problema de maquetación que hizo que la conversión a kindle no fuera perfecta y en 4 o 5 puntos se saltaba algunas palabras, lo que ha dificultado su lectura y puede haber influído en mi opinión general.

El texto es original de 2017, pero en abril de este año se publicó una traducción que el propio autor enlazó desde su cuenta de Mastodon (@gregeganSF).

A Spanish translation of one of my stories, “El discreto encanto de la máquina de Turing”, is now online at:

cuentosparaalgernon.wordpress.

2025-04-16, 11:24 19 compartidos 19 favoritos

La historia sigue a Dan, un teleoperador que se queda en paro y observa como toda la sociedad está siendo desbancada por sistemas de inteligencia artificial mientras él se preocupa por mantener a flote a su familia.

El planteamiento es de rabiosa actualidad y la premisa se va planteando con calma y presentando hechos que inicialmente parecen no tener conexió unos con otros.

Dan se quedó sentado inmóvil durante diez o quince segundos, pero la pura fuerza de la costumbre lo arrancó de su estupor: si la pantalla estaba apagada, era hora de marcharse.

Sin embargo, cuando llega el momento del giro, del descubrimiento, el momento en el que tienes toda tu atención al máximo, el autor lo explica todo en palabras del propio Dan cuando le cuenta a su mujer lo que está pasando.

Esa resolución tan anticlimática deja un mal sabor de boca, pero no desmerece la historia que es interesante y te hace preguntarte cómo sería un mundo así, y si no estaremos por casualidad dirigiéndonos hacia esa misma dirección.

En comparación a otros textos del mismo autor, creo que esté aprobaría pero no sería notable, aunque sí que me ha dejado con esa sensación de «me gustaría saber más sobre ese universo» que me haría atacar a cualquier secuela.

Ayer viví

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A continuación os comparto unos versos totalmente desestructurados que intentan transmitir ese sentimiento que a veces se apodera de mí, con sus cosas buenas y malas. Probablemente no tengan nivel ni para una carpeta de instituto, pero ¡ea! Ahí que os van:

Ayer viví 
rápido y lento,
intenso a veces
y a veces sin quererlo.
Viví agobiado, frustrado 
e incluso con miedo.
Viví de risas,
viví sin prisa,
viví en la mar
y donde me llevó el viento.

Ayer baile y cante
y jugué mil juegos.
Corrí, salté 
y pinté con los dedos.
Ayer olvidé 
y atesoré recuerdos,
dulces y amargos, 
vacíos y plenos.
Ayer soñé 
fantásticos cuentos.

Ayer amé 
precipitado y lento.
Amé con furia, 
amé intenso.
Amé sin querer
y sin querer queriendo. 
Ame muchas y a ninguna.
Amé con miedo.
Amé, amé y amé. 
No me arrepiento. 

Ayer viví,
ayer jugué,
ayer amé…
Pero hoy ya no puedo