Quizá no fue un sorprendente descubrimiento averiguar que muchos de los avistamientos ovnis no eran cosa de extraterrestres, pero desde luego lo fue saber que eran terrestres, subacuáticos para ser más exactos.
Cuando se presentaron a los terrestres ya manejaban varias de las lenguas de estos, y a si mismos se denominaron acuáticos por distinción con los terrestres, aunque los terrestres los solían llamar «escamosos» a sus espaldas.
Siendo ellos conscientes de lo peligrosos que eran los terrestres, que siempre andaban en guerras entre unos y otros, y cualquier amenaza por mínima que fuera les hacía disparar antes de preguntar. Así que esperaron a ser tecnológicamente muy superiores antes de presentarse.
Siempre se habían mantenido ocultos, pero ya no podían seguir así, los mares se estaban calentando y la monitorización de las comunicaciones mostraban que una amplia mayoría seguía sin abrir los ojos ante lo que le estaban haciendo al planeta. Era ahora o nunca.
