Fui al monte sin compañía y ese día fallé, caí y morí. Ahora me devoran carroñeros e insectos, pronto llegarán a ese micropunto que contiene el alma.
Me comió un gusano, a quien se lo comió un cuervo, me defecó en un campo y broté como una margarita que se comió una vaca vieja.
Unos humanos están dando buena cuenta de un chuletón, no sé si llegarán a comerme o acabaré en la basura… si me comen, espero tener la oportunidad de volver al monte y no fallar, caer y morir, o de no ir sin compañía. ¿Quién sabe?
