Hoy, el abuelo me dejó ir con él al banco de semillas y había semillas de todo tipo: de trigo, de cebada, centeno, maíz, de alcornoques y de hayas, de tréboles y de cualquier planta que puedas imaginar. Todas bien ordenadas en su sección, por un lado los cereales, por otro las semillas de hierbas, las de árboles… ¡y las literarias! Había semillas de cuentos de vaqueros, cuentos de magos y princesas, cuentos para mayores basados en historias reales, biografías, ensayos… nunca entendí porque publicaban los ensayos cuando ya estaban publicadas las obras de teatro. El abuelo se llevó semillas de uva, de trigo y de cebada, porque le gusta hacer su buen vino y su propia cerveza. Yo me llevé una de piratas, me encantan sus historias y el mar, que solo vamos a veces en verano. Cuando crezca os la leeré.
