¿Dónde harás tu próxima pancarta?

Algunas educadoras en Valencia están pudiendo usar las instalaciones de su lugar de trabajo para organizarse y preparar las movilizaciones que ya duran semanas. Tener espacio es vital para la democracia, es necesario para poder debatir en algún lugar o para algo tan básico como hacer una pancarta. No a todas se lo permiten, por lo que hay otras que tienen que hacerlo en la calle.

En la Comunidad Valenciana hay una gran tradición de ocupación del espacio público. En muchos pueblos es normal ocupar la acera o incluso la calzada para hacer una paella con las amigas. Sin embargo, en otras regiones esto no es así y una acción de este tipo conllevaría una rápida visita de algún cuerpo de “seguridad” y una posible sanción.

En el contexto actual en el que la extrema derecha toma posiciones en distintos gobiernos, tanto en España como en el resto del mundo, es lógico prever un aumento en los recortes de derechos sociales acompañados de una dura represión y eso lleva a otra pregunta: ¿Dónde harás tu próxima pancarta?

Mientras todavía sea legal reunirse, organizarse, protestar… y para defender que lo siga siendo, es vital tener lugares donde hacerlo.

Tradicionalmente los locales sindicales han sido un comodín con el que todas podíamos contar si bien es cierto que no a todo el mundo les convence una estructura con rangos.

También, algunas parroquias han sido hogar del pueblo y punto de concentración de movimientos sociales como San Carlos Borromeo en Vallekas, aunque quizá sólo se den en sitios tan reivindicativos como Vallekas, además de lo que la religión aleja a algunas por motivos obvios.

El único sitio en el que cabemos todas las personas es en los Centros Sociales del tipo que sean. Los hay okupados, los hay vecinales e incluso municipales. En Euskadi se les llama “gaztetxes” y en los Países Catalanes se les llama “casals”. No hay dos iguales, pero todos tienen en común que son el hogar de innumerables movimientos sociales y que su existencia y permanencia es tremendamente frágil porque suelen depender de que no les aplasten poderes externos como la gentrificación capitalista o la represión de las autoridades, y de que la gente que les rodea lo de todo por defenderlos.

En Santander, una ciudad pequeña de una comunidad pequeña, hay poquitos de estos santuarios en los que cualquiera puede buscar refugio. Se pueden contar con los dedos y por tanto es fácil conocer la situación de cada uno. Los hay a los que les han subido el alquiler, a los que directamente no se lo renuevan para hacer pisos turísticos y les hay que están peleando en los juzgados para que no les desalojen para construir nuevos bloques de edificios que alimenten la burbuja especulativa inmobiliaria.

Sin embargo, ante esa imagen desoladora, la solidaridad colectiva demuestra de lo que es capaz con ejemplos como el de La Libre.

La Libre es un Centro Social Autogestionado (CSA) con 25 años de historia en Santander, en el centro, haciendo barrio y dando espacio a quienes no tenían sitio en ningún otro lado (medios de comunicación alternativos, cooperativas de consumo, redes de apoyo, feministas, pacifistas, animalistas y muchos más). Las personas que se encargan de la A de CSA, ante el aviso de los caseros de que iban a vender el espacio miraron por el barrio y no encontraron ni una sola opción que les permitiese seguir su actividad con lo que aportan las ventas de libros y las cuotas de los socios (que en general eran de 20€ al año). Lo dicho, una imagen desoladora.

Cuando se comunicó esta noticia a la comunidad que vive gracias al espacio, surgió un grito de resistencia coreado por muchas voces: ¡La Libre se queda! Y todas las personas de cada una de esas voces dieron más fuerza a esa A de CSA y empezaron a buscar soluciones todas a una.

El tiempo era y es un duro enemigo, así que 3 personas se jugaron sus ahorros para que La Libre pudiera comprarse tiempo mientras que el resto buscaban de dónde sacar los casi 150.000€ que hacían falta. Una tormenta de ideas azotó no sólo la ciudad sino toda la región de Cantabria. Cada cual aportó como supo y pudo, y con un montonazo de trabajo de otro montonazo de gente se han recogido donaciones directas (alrededor de 40.000€) y se está haciendo una campaña de crowdfunding que parecía imposible (100.000€ como objetivo ¡ahí es nada!).

La esperanza lo llena todo cuando ves el apoyo, las ganas, y la fuerza de la solidaridad colectiva, pero los números son demoledores en una campaña de crowdfunding que se sale de todos los cánones. En el primer mes de campaña se consiguieron 60.000€ ¡más de la mitad! Y todo apunta que en lo que queda hasta el 20 de junio el objetivo de asegurar el futuro de La Libre se habrá cumplido.

Las donaciones están llegando de todos los lugares y esta historia ha saltado ya las fronteras internacionales porque es un ejemplo de cómo las personas y colectivos de todos los lugares se pueden unir por una causa común y vencer las reglas del juego del capitalismo. Algo que hace un par de meses parecía una fantasía ahora es algo alcanzable que en Santander están rozando con los dedos, y ya no tendrán que dudar cuando alguien les pregunte: ¿Dónde harás tu próxima pancarta? Porque parece que sí ¡La Libre se queda!

Babel, o la necesidad de la violencia – R. F. Kuang

Babel, con ese subtítulo tan sugerente es un libro perfectamente redondo, que recomendaría a cualquier persona a la que le guste la fantasía y a cualquier persona a la que no le guste la fantasía.

La historia gira en torno a un grupo de chicos jóvenes (17-20 años) que entran en un instituto de Oxford que se dedica a la traducción y a la explotación de la magia que esconden las palabras.

El sistema de magia es muy sencillo, se basa en el grabado en plata de palabras y su traducción de tal modo que se desata la parte del significado que se pierde en la traducción. Por eso es un libro apto, también, para los ajenos a la fantasía ya que el sistema se asimila sin mayor dificultad.

En torno a esta «pequeñez» se plantea toda la geopolítica global, tratando en el libro temas tan serios como el imperialismo o la esclavitud sin rebajarlos ni tratarlos con frivolidad.

La historia tiene claros puntos de inflexión, que coincidirán con los cambios radicales que se producen en ese grupo de amigos, quienes se verán forzados a afrontar la realidad del mundo y a decidir qué camino desean tomar. De fondo, quedará siempre la eterna diatriba: violencia sí o violencia no. Y el lector, al igual que los jóvenes estudiantes, deberá elegir si es necesaria o si está justificada.

Como decía, el libro es redondo y acaba de un modo sublime. ¿Daría pie a una secuela? Por supuesto, pero… ¿qué necesidad hay?

Enano Rojo, la(s) novela(s)

Hoy en día es muy habitual ver series o películas basadas en libros. No es tan habitual ver lo contrario, y eso es lo que traemos hoy: una serie de libros basada en una serie de televisión.

Enano Rojo fue una serie de la BBC, que todo el mundo dice que es genial. Yo no tengo el gusto de haberla visto, por eso mi experiencia de lectura es distinta a la que podría tener un fan de la serie.

Esta serie de libros está escrita por los creadores de la serie: Rob Grant y Doug Naylor. Los dos primeros libros (La novela y Mejor que la vida) están escritos a 4 manos, mientras que los dos últimos (Hacia atrás y Último Humano) los escribieron por separado.

El orden de publicación fue:

  1. La novela
  2. Mejor que la vida
  3. Último humano
  4. Hacia atrás

Mientras que el orden de lectura que recomiendan en todos sitios si quieres que la historia tenga cierta continuidad es:

  1. La novela
  2. Mejor que la vida
  3. Hacia atrás
  4. Último humano

Tanto la narración como la historia subyacente de los libros recuerda una barbaridad a la trilogía de cinco partes que escribió Douglas Adams. También estaba basada en una serie (radiofónica) y trata sobre la vida, el universo y todo lo demás. También hay correspondencia entre sus personajes y en lo cómico de una historia que esconde giros completamente inesperados.

En esta, seguimos las andanzas de la Enano Rojo, una nave minera, y de sus habitantes atravesando el universo y el tiempo.

Es muy difícil explicar su argumento sin hacer muchos spoilers, pero puedo decir que hay un protagonista joven y desenfadado, que tiene rastas y un serio problema con la autoridad (Lister). Está su alter ego, un pelota encorsetado llamado Rimmer. Una máquina súper inteligente con ciertos problemas mentales (Holly). La chica amada eternamente por el prota (Kristine Kochanski). Y el simpático compañero raro (Gato).

Cualquiera que haya leído La Guía tendrá muy fácil encontrar los personajes de ella que se corresponden a estos.

Los libros en sí, como digo, son muy divertidos y con giros de lo más inesperado y cierran siempre con un cliffhanger. Además son cortitos y no se andan por las ramas, con lo que su lectura es ágil y ligera, y consigue que siempre quieras más.

Los dos primeros (La Novela y Mejor que la vida) son mucho más que correctos, mientras que el tercero (Hacia atrás) me parece una obra maestra. El primer tercio de sus páginas es toda una proeza narrativa que el autor consigue resolver sin forzar al lector a gastar neuronas de más. Sólo por ese trozo ya merece la pena la lectura de toda la saga.

Sin embargo, no puedo decir lo mismo del cuarto (Último humano, que se publicó en tercer lugar). Quizá sea porque rompe con la trama de la historia principal de los otros libros, quizá por el claro cambio en el modo de escribir o que los giros dejen de ser tan inesperados. La cuestión es que viniendo de una obra maestra, leer este cuarto libro da auténtica pereza. Tanto es así que lo acabé dejando a medias. No sigue el hilo de la historia, ni siquiera encajaría bien si se leyese en tercer lugar, contradice algunas de las cosas descritas en los dos primeros tomos y lo que para mi es más grave en una historia de ciencia ficción: plantea una física que no funciona, las situaciones son imposibles porque la física nunca funcionará como el autor da a entender.

Como resumen, sólo puedo decir que si te enfrentas a enano rojo tendrás unas horas realmente apasionantes, hasta que llegues al último libro. Ahí queda la incertidumbre, porque quién sabe, quizá a ti te guste.

Gunslingers – Jordi Armengol

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Una historia del oeste, pero una historia no tan típica.

En este tomo, los dibujos de Jordi Armengol, nos llevan al Kansas de las películas de vaqueros para perseguir a Josephine, una auténtica forajida.

Cuando va a celebrar su duodécimo cumpleaños, unos vaqueros borrachos matan a sus padres a sangre fría.

Desolada, presencia como uno de ellos, hijo de un poderoso ranchero, miente sin miramientos consiguiendo que su crimen quede sin castigo. Sin pensarlo, Josephine, coge un revolver y le descerraja dos tiros, uno por su padre y otro por su madre.

Así da comienzo esta trepidante historia de huídas, emboscadas y tiroteos en la que Josephine deberá disparar por su vida.

La llegada de los gatos cuánticos – Frederik Pohl

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Este libro de Frederik Pohl causa muy variadas impresiones:

Comienza muy flojo, dando la impresión de que ha envejecido muy mal con los años, lo que en un libro de ciencia ficción es un lastre muy difícil de superar.

A continuación pasa por una fase previsible aunque divertida, en la que desaparece esa impresión de mal envejecido dándole un sentido a todo lo narrado, pero en la que todas las cosas que se suceden sin cesar son previsibles aunque no por ello menos interesantes.

Finalmente, consigue matar esa sensación dando un giro de 180° bastante inesperado aunque con todo el sentido, que crea una expectativa la cual no llega a coronar.

Sin hacer spoilers, no es que hable de mucha física a pesar de lo sugerente del título. Se adentra en la interacción de varios universos, un argumento muy difícil de narrar, por lo que me parece una proeza literaria a pesar de que el último regusto que deja en el paladar no sea todo lo sabroso que llegas a esperar.

No es un libro que recomendaría como un «imperdible», pero efectivamente es un libro muy palomitero que te hace pasar un tiempo muy ameno.

Una vida que te cagas – Alazne Gardeazabal

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Este libro, comic, historieta, tebeo, novela gráfica… escrito e ilustrado por Alazne Gardeazabal (alias Crohnica_) muestra la vida de una paciente de Crohn, la propia autora.

Con un toque de humor muestra muchas de las cosas que han de vivir y soportar los pacientes crónicos (de Crohn o de lo que sea), y a ellos seguro que les saca una sonrisa mientras que a sus «amigos» y familiares les puede ayudar a entender y empatizar (y quizá también se rían, que es muy sano).

Me ha gustado un 10 sobre 10, y al menos lo volveré a leer otras 10 veces.

El dios asesinado en el servicio de caballeros – Sergio S. Morán

Éramos una pareja feliz que convivía ignorando de manera tan descarada el elefante en la habitación que quedaba poco para que le pusiésemos nombre y lo llevásemos al veterinario para administrarle las vacunas necesarias.

Este libro de fantasía contemporánea nos muestra a la imparable detective Parabellum.

Tras un comienzo que rememora a la película de Memento, comienza a vivir diferentes aventuras con distintos grados de intensidad y disparate, en una sucesión digna de las investigaciones holísticas de Dirk Gently.

Portada del libro electrónico

Durante sus andánzas nos presentará distintas criaturas de diferentes mitologías como son los vampiros, los golems o los centauros, que pese a la diversidad no desentona y encaja perfectamente.

Como pasa en muchas historias policiacas los distintos casos se van entremezclando y aunque a veces resuta predicible sabe mantener la tensión a la vez que da lo que promete.

Nosotros creamos a los dioses; la humanidad creó a los dioses. Sin nosotros, sin nuestra adoración, sin nuestra fe, los dioses no existirían. ¿Y qué hacen ellos? No interferir, no ayudar, nada… Pero ¡nos lo deben!

Es un buen libro palomitero, en ningún momento aburre e incluso llega a sacar unas cuantas sonrisas. Sin embargo, no es tan bueno como para que me lance a continuación a devorar toda la saga, pero sí lo suficientemente bueno para que queden en lista y así recurrir a Parabellum cuando necesite letras que sean fáciles de digerir.