Babel, o la necesidad de la violencia – R. F. Kuang

Babel, con ese subtítulo tan sugerente es un libro perfectamente redondo, que recomendaría a cualquier persona a la que le guste la fantasía y a cualquier persona a la que no le guste la fantasía.

La historia gira en torno a un grupo de chicos jóvenes (17-20 años) que entran en un instituto de Oxford que se dedica a la traducción y a la explotación de la magia que esconden las palabras.

El sistema de magia es muy sencillo, se basa en el grabado en plata de palabras y su traducción de tal modo que se desata la parte del significado que se pierde en la traducción. Por eso es un libro apto, también, para los ajenos a la fantasía ya que el sistema se asimila sin mayor dificultad.

En torno a esta «pequeñez» se plantea toda la geopolítica global, tratando en el libro temas tan serios como el imperialismo o la esclavitud sin rebajarlos ni tratarlos con frivolidad.

La historia tiene claros puntos de inflexión, que coincidirán con los cambios radicales que se producen en ese grupo de amigos, quienes se verán forzados a afrontar la realidad del mundo y a decidir qué camino desean tomar. De fondo, quedará siempre la eterna diatriba: violencia sí o violencia no. Y el lector, al igual que los jóvenes estudiantes, deberá elegir si es necesaria o si está justificada.

Como decía, el libro es redondo y acaba de un modo sublime. ¿Daría pie a una secuela? Por supuesto, pero… ¿qué necesidad hay?

El dios asesinado en el servicio de caballeros – Sergio S. Morán

Éramos una pareja feliz que convivía ignorando de manera tan descarada el elefante en la habitación que quedaba poco para que le pusiésemos nombre y lo llevásemos al veterinario para administrarle las vacunas necesarias.

Este libro de fantasía contemporánea nos muestra a la imparable detective Parabellum.

Tras un comienzo que rememora a la película de Memento, comienza a vivir diferentes aventuras con distintos grados de intensidad y disparate, en una sucesión digna de las investigaciones holísticas de Dirk Gently.

Portada del libro electrónico

Durante sus andánzas nos presentará distintas criaturas de diferentes mitologías como son los vampiros, los golems o los centauros, que pese a la diversidad no desentona y encaja perfectamente.

Como pasa en muchas historias policiacas los distintos casos se van entremezclando y aunque a veces resuta predicible sabe mantener la tensión a la vez que da lo que promete.

Nosotros creamos a los dioses; la humanidad creó a los dioses. Sin nosotros, sin nuestra adoración, sin nuestra fe, los dioses no existirían. ¿Y qué hacen ellos? No interferir, no ayudar, nada… Pero ¡nos lo deben!

Es un buen libro palomitero, en ningún momento aburre e incluso llega a sacar unas cuantas sonrisas. Sin embargo, no es tan bueno como para que me lance a continuación a devorar toda la saga, pero sí lo suficientemente bueno para que queden en lista y así recurrir a Parabellum cuando necesite letras que sean fáciles de digerir.