Cómo crear un equipo tecnológico desde cero

No, no hablamos de montar un PC. Montar un equipo técnico tiene muchas complicaciones, muchos pequeños logros que conseguir para que todo funcione como los engranajes de un reloj suizo. Lo he tenido que hacer en diferentes ocasiones, la última en eldiario.es en donde monté un equipo para desempeñar tareas de desarrollo, data scientist y UX research de un proyecto avalado por Google. Aquí tenéis los pasos que creo que hay que dar:

  1. Definir claramente para qué se quiere montar el equipo. Si es para un proyecto concreto que empieza y acaba, si es para mantener algo que ya existe, si es para hacer I+D, … cada cosa requiere unas aptitudes y actitudes distintas. No puedes poner a alguien superinnovador a realizar mantenimiento de un software, ni a alguien que sea muy poco flexible a hacer I+D pululando por proyectos y tecnologías.
  2. Buscar un match entre requisitos/necesidades, dinero y tiempo. Cuanto menos tiempo, gente más senior necesitas, que también cobrarán más. Si tienes poco de ambos, tendrás que reducir los requisitos al mínimo aceptable, para que encajen todas las piezas.
  3. Hacer prospección del mercado de empleo para ver que tipos de perfiles puedes conseguir que sean lo mejor posible para llevar a cabo los requisitos dentro de tu presupuesto. Puedes, por ejemplo, buscar en Infojobs ofertas similares a ver que ofrecen, aunque desgraciadamente la gente no detalla demasiado las condiciones en las ofertas. Otra opción es buscar algunas personas que te puedan encajar en LinkedIn y preguntarles si podrían tener interés y cuales son sus condiciones actuales.
  4. Elegir el stack tecnológico. En realidad esta es una tarea que irá realizándose paralelamente a los puntos 1, 2 y 3, puesto que irán surgiendo detalles que marquen el stack a emplear. El proyecto es el que debería de marcar la tecnología (ya quedamos que «nos la suda» la tecnología ¿no?), ya sea porque hay una que reduce el tiempo sustancialmente, u otra en la que los desarrolladores son más baratos y encajan mejor en el presupuesto. Cualquiera que sean las motivaciones serán buenas, siempre que estas no sean usar el mismo martillo de toda la vida porque es lo único que conoces. Eso es sólo un buen motivo cuando se tiene un empate técnico, o cuando hay un gran riesgo de que el equipo se desmiembre y que tengas que hacer, a parte de tus tareas de gestión, las tareas de desarrollo para garantizar que todo tira para delante.
  5. Iterar. Hay que iterar entre los pasos previos tantas veces como sea necesario hasta que se tenga un match perfecto. En el que sepas que vas a poder cubrir todas los requisitos con el mejor equipo que te puedes permitir en el tiempo que tengas. Tienes que identificar qué perfiles necesitas, qué condiciones podrás darles, qué cosas son importantes y qué cosas no lo son realmente.
  6. Caza. Es el momento de buscar a los mejores candidatos, tal vez ya tengas alguno de cuando hiciste la prospección, pero necesitas más ¡no hay proceso de selección si sólo hay un candidato! Si tienes tiempo, puedes dejar una oferta en Infojobs o LinkedIn, en plan trampero y sentarte a esperar. Yo nunca lo he tenido, y confío más en las tácticas más activas, aunque las otras puedan ser un gran apoyo.
    • Si pones una oferta, tomate el tiempo de poner alguna preguntilla para cribar y que no entre todo. Tampoco te pases de difícil, la mayoría de la gente no se tomará tiempo de hacer algo que le lleve trabajo o pensar más de 30 segundos. Si no pones alguna pregunta para cribar, te entrarán 200 o 300 curriculums en las dos primeras horas y te servirá de muy poco.
    • Si pones una oferta en algún portal de empleo, úsala. Puedes usarla como campo base, redirigir ahí todo el tráfico, aprovechar las herramientas que te proporciona para filtrar y realizar la selección de un modo más sencillo. No tiene ningún sentido que pongas una oferta en un Infojobs, y en otro sitio pongas un correo para que manden el CV, y en otro digas que te manden un mensaje directo. Te has gastado las perras en ese portal, aprovéchalo.
    • Si no pones una oferta, publica un post, un pdf o lo que quieras, pero ten un sitio al que mandar a la gente donde esté toda la información. Habla del trabajo que se va a realizar, de los requisitos que sean indispensables y separalos muy bien de las cosas que serían un extra. Habla de las condiciones, de todas, que no todo el mundo se mueve por dinero. Del proyecto. Yo soy partidario de poner el salario que se pretende pagar, aunque si la política de la empresa no te deja, pon al menos un rango si eso sí te lo permiten.
    • Sal a buscar candidatos, LinkedIn es un sitio dónde se pueden encontrar muchos tipos de perfiles, aunque tal vez busques algo tan específico que te tengas que ir a algún otro lado, ¿tal vez un grupo de meetup? Averigua a que eventos acuden los candidatos del tipo que quieres y ve tu también.
  7. Lee a todos y contesta a todos. La gente se ha molestado en enviarte el curriculum, creo que es ético que te tomes la molestia de leer sus cartas de presentación y leer sus curriculums y contestarles para que sepan que lo has recibido. Sí, aunque te vaya a suponer salir un par de días a las 12 de la noche. Aunque no te aporte a tu negocio, sí. Es ético y educado, seguro que tú también has mandado curriculums y te ha gustado que mostraran un mínimo interés.
  8. Entrevista telefónica. Es muy complicado quedar con mucha gente, pero hacer una llamada de 15-30 minutos es más fácil. Prepárate una lista de cosas que quieres saber antes de colgar. A ser posible ten alguna pregunta técnica preparada, no tiene porque ser complicada, pero algo con lo que puedas validar que tu interlocutor sabe de lo que habla. ¿Que tú no sabes? No hay problema, pídele a alguien que conozcas que te explique algún tema básico de ese área, o léelo, la Wikipedia está ahí para todos gracias a las donaciones que pide Jimmy Wales. No necesitas ser un master (para eso vas a contratar a uno), sólo seguir la conversación, y créeme, cuando hables sobre un tema con 20, 30 o 40 personas distintas, sabrás suficiente para saber quien controla y quien no. Es importante que estés atento para distinguir a quien no sabe de quien tiene problemas de comunicación (pasa mucho en el mundo técnico), ya que te puede hacer perder un gran candidato. También es el momento para plantear las condiciones económicas si no te han dejado publicarlas en la oferta, no tiene sentido continuar si las condiciones no cuadran por ambos lados y suele ser uno de los principales motivos de bloqueo.
  9. Entrevista presencial. No hay que volverse loco, no hay que hacer entrevistas a todos los candidatos. Tienes que entrevistar al que más te ha gustado para cada puesto, también deberías de entrevistar a otro que tenga un perfil muy similar y otro que tenga un perfil totalmente distinto a los dos anteriores. Sí, los dos últimos sirven como elementos de control del primero y reservas por si el primero se cae, para asegurarte que no te equivocas. Puede parecer poco ético, pero la verdad es que en varias ocasiones me he dado cuenta en la entrevista que uno de los de control encaja mejor que el candidato estrella. Tienen posibilidades, menos, pero las tienen. Intenta que la entrevista no dure más de dos horas, que eso ya se puede considerar tortura. Intenta que esté disponible todo el mundo que vaya a tener que dar el «ok», para intentar que el candidato no tenga que ir repetidas veces, aunque no sea durante toda la entrevista y sólo entren 5 minutos a «saludar». Ofrécele agua, se puntual, intenta que esté a gusto. Tienes que tratarlo como si de un cliente se tratase, en cierto modo lo es, y en este momento le estás vendiendo la empresa y el proyecto y tú quieres que te lo compre.
  10. Cierra e informa. Si todo ha ido bien, a estas alturas tendrás el «sí» de todos los candidatos que necesitabas y es hora de que la gente de administración prepare los contratos, pero tú no has acabado. Informa a todo el mundo de que el proceso se ha acabado, no dejes a todos los candidatos esperando y expectantes. Sé que puede parecer que no aporta valor a tu negocio (como en el punto 7) y que vas a perder mucho tiempo, pero la comunicación clara y sincera es muy importante y lo agradecerás cuando tengas que hacer otro proceso de selección en el futuro o cuando uno de los candidatos se te caiga después de haber dicho que sí y tengas que recuperar a los otros.

Sé que es muy fácil poner estos puntos aquí pero luego es más complicado seguirlos, sobre todo si tienes otras tareas que ir desempeñando durante el periodo en el que tengas en marcha el proceso de selección, pero hay que tener claro que es una parte muy importante y que ha de ser prioritario ya que una mala selección puede cargarse el más simple de los proyectos.

Busco nuevos proyectos

Así es, la temporada en eldiario.es llega a su fin, y toca buscar nuevos retos atrayentes y echar una mano en otro lado.

Con un perfil como el mío es fácil pero a la vez difícil. Desde que empecé con mis empresas tengo un pie (muy adentro) en lo técnico y otro (también hasta la rodilla) en el negocio. El otro día lo comentaba con un amiguete: ahora soy lead developer, antes he sido arquitecto de Azure para Produban (Grupo Santander), antes analista en SofCloudIT (Ingram Micro), antes… ¿cómo me puedo definir con una sola etiqueta?

Al final en todos los sitios me he encargado o he ayudado a contratar equipos técnicos, he gestionado proyectos internacionales, mantenido a los equipos focalizados en lo que tocaba hacer en cada momento, he estado pendiente de las innovaciones del entorno para ver como las podíamos aprovechar para hacer nuestro trabajo mejor, he estudiado los requisitos técnicos y de negocio, he diseñado arquitecturas, he buscado clientes, hecho presupuestos… y además siempre hablando de tecnologías variopintas.

Donde creo que más puedo aportar es donde se necesite un nexo de unión entre la tecnología y el negocio dado lo heterogéneo de mi perfil. Aunque ame la tecnología, esta, pierde importancia si no se tienen en cuenta las variables de negocio (tiempos, presupuesto, objetivos, …). Debe ser una herramienta y no un fin. Creo que no hay tanta gente que pueda hablar con un matemático que ejerza de data scientist, con un frontend que habla en javascript dialecto framework X, con un cliente que quiera comprar valor, un inversor que quiera ganar dinero o un CEO que quiera crecer, crecer y crecer.

Lo primero en que me fijo de una nueva posición es en que sea interesante, que el proyecto sea un reto y sobre todo que (aunque no sea conmigo) vaya a tener un futuro y una continuidad. Me gustan las cosas distribuidas, sobre todo los entornos cloud, me gusta pensar en como hacerlas fáciles. Se me da bien encontrar la gente adecuada para cada tarea, así como lidiar con los problemas y mantener a la vez en marcha un montón de cosas, y eso que aprobé raspado malabares en el instituto. Sé delegar (aprendí a la fuerza) y asumo responsabilidades sin estresarme, ya sea porque me las asignen o porque hace falta cuando nadie más toma las riendas. Todo el mundo se alegra de tenerme cerca en los momentos de crisis, por algo será.

Obviamente las condiciones me tienen que encajar, pero en general estudio todas las propuestas y aunque ahora estoy en el centro de Madrid todo es planteable, y no me importaría volver a la Tierruca o a la Terreta, o a cualquier otro lado siempre que sea un sitio agradable.

Con este panorama es complicado preparar un curriculum vitae, porque en general creo que si le paso a alguien mi perfil completo con todas las cosas que he hecho, se puede perder antes de llegar a lo que le interese. Por eso, por el momento he preparado dos, uno para puestos de CTO y otro para los de Team líder que son los que me están planteando ahora, porque por el momento no se me ha ocurrido una forma sencilla y versátil de plasmar toda esa información. ¿Se os ocurre a vosotros algún modo?


EDITO: Gracias a vuestros consejos, he conseguido resumir todo a un «one pager» (de momento sólo en inglés). No es especialmente bonito y por supuesto no tiene el detalle de la información que se puede ver en el perfil completo de Linkedin, pero es un avance. ¡Gracias!


Quiero elegir bien, porque me gustaría encontrar el sitio dónde más pueda aportar y como sé que con sólo dos ojos y dos oídos no se puede controlar todo, os lanzo este anuncio-petición: amiguetes que pasáis por aquí de vez en cuando ¿qué proyectos interesantes conocéis? ¿Dónde creéis que me pueden necesitar? ¿Dónde creéis que podría aportar valor?

Me la suda la tecnología

Todos hemos asistido a interminables debates sobre que tecnología es mejor, sobre que plataforma es mejor, sobre que lenguaje es mejor. Sin embargo, tras muchos años trabajando en una gran cantidad de proyectos de lo más variado y asistir atónito a otras tantas flamewars, he de decirlo: me la suda la tecnología.

Cada proyecto es un mundo, y en todos los casos hay múltiples factores que hacen que una tecnología se amolde mejor que otra. Pero igual que cada problema tiene múltiples soluciones, cada solución se puede implementar con múltiples tecnologías.

Hay técnicos que sólo se fijan en los factores técnicos, pero en cuanto has tenido un pie en negocio sabes que hay mucho más en lo que pensar.

Pongamos por ejemplo un caso sencillo: Ikea decide que va a dar un servicio de diseño de hogares, para lo que crea una bolsa de empresas y diseñadores freelance. La idea es que los diseñadores vayan a las casas de la gente y les ayuden a elegir los muebles y a comprarlos.

Las soluciones son múltiples: Ikea podría darles equipos iguales a cada diseñador; los diseñadores podrían llevar su propio equipo. Alguien en Ikea decide que es mejor la segunda opción. Aparece un nuevo problema y es que los clientes no siempre tienen conexión a Internet: se puede hacer un software que funcione en local y cuando haya conexión haga los pedidos; también los diseñadores podrían tener un pincho 3G para garantizar la conexión y así poder tener una simple web para que hagan los pedidos. Alguien en el departamento de ingeniería le hace ver las dificultades de la primera solución a un directivo y este consigue que se haga una partida para los pinchos, por lo que se quedan con la segunda opción. Por tanto, la solución final será hacer una simple web.

Para hacer una web las opciones son múltiples. Aquí podríamos entrar en una flamewar interminable sobre si PHP, .Net, Ruby on Rails, Node… También sobre si tener servidores propios o usar alguna plataforma cloud; si usar MySql, SqlServer, una base de datos NoSQL o guardar la información en archivos de texto plano. Las distintas opciones considerando todas las posibles combinaciones son muchísimas, y por mucho que nos guste más una tecnología que las otras, ninguno de los argumentos que se suelen usar en las flamewars debería de influir de verdad en la decisión. La verdad es que la tecnología en una solución tan simple como esta os la debería de sudar. A mi me la suda.

¿En qué nos deberíamos fijar si fuésemos el responsable tecnológico de este proyecto en Ikea? Hay que ver inicialmente si Ikea ya tiene otros proyectos y como se han hecho, con qué tecnologías se manejan mejor sus desarrolladores, etc. Si no los tuviese, podríamos mirar al mercado, ver que tipo de técnicos va a ser más fácil contratar por ejemplo, o si se espera que el proyecto evolucione y crezca o si hay previsión de otros proyectos y de que tipo serían… Hay múltiples factores que deberían afectar a la toma de la decisión, y la gran mayoría no vienen marcados por la tecnología sino que vienen marcados por los factores de negocio.

Por tanto, cuando os volváis a ver involucrados en una de esas de si «el este mola más», dejad de darle vueltas a qué lenguaje es más cool o que plataforma usa la empresa X. Plantearos los factores de negocio en casos concretos y las guerras dejarán de ser tan cruentas y se volverán mucho más objetivas y productivas. Cuando os digan que «mi tecnología mola más» responded con este grito: me la suda la tecnología.