Esta serie de animación está etiquetada como «para adultos», supongo que por la cantidad ingente de sangre y vísceras que muestra.
Es una serie lanzada a finales de 2024 en Max, plataforma que tiene el control de toda franquicia de DC, está traducidad al castellano como Comando Monster.
El congreso (de los estados unidos) prohíbe la creación de grupos especiales formados por humanos, y para esquivar la prohibición crean un grupo especial formado por presos inadaptados que se podrían calificar como monstruos mucho más que como humanos.
El grupo es de lo más variopinto, desde una «novia cadaver» hasta una comadreja gigante pasando por un robot que sólo quiere matar nazis.
La única temporada es de 7 capítulos de veintitantos minutos, así que se ve fácil y se disfruta mucho ya que no es una serie que pierda el tiempo, va directamente al grano. En cada capítulo profundiza en el origen de uno de los monstruos y avanza en la trama de su primera operación.
Supongo que gracias al enlace de ß ya lo estaréis escuchando, pero es genial tener como guida una brutal banda sonora acompañando cada capítulo.
Como colofón os diré que en uno de sus episodios hay un cameo del mismísimo Batman ¿sabéis en cual? Os leo.
Allende los horizontes que se pueden observar desde la montaña más alta, había un lobo de mar que vivía cómodamente en su batiscafo.
Este no era muy grande ¡pero tenía de todo! Era una obra de ingeniería que nada tenía que envidiar al Nautilus: tenía un suelo que se podía quitar para salir a pasear con una escafandra, una cocina robotizada que preparaba las más ricas ensaladas de algas que hayas podido imaginar, sauna con hidromasaje y una cama con una ventanita a la altura de la almohada que dejaba contar los peces que pasaban cuando el sueño no llegaba.
Casi siempre estaba en la mar pero de vez en cuando se acercaba a una pequeña isla tan lejos de todo que no aparecía en ningún mapa, dónde una amiga suya farera mantenía el foco encendido por si algún barco perdido necesitaba un momento para encontrarse y corregir el rumbo. Él se acercaba por la superficie dejando que las olas acariciasen el casco mientras hacía sonar la sirena para que ella supiera que llegaba ¡Auuuua, auuuuua!
Una vez en la isla se daban un fuerte abrazo con sonrisas tan grandes que casi no les cabían en la cara y pasaban la noche compartiendo un vino, historias y canciones que alegraban el espíritu incluso cuando las letras parecían amargas.
Un día el lobo de mar estaba despistado pescando con su aparejo a través del agujero del suelo mientras el batiscafo avanzaba al ralentí, cuando de repente… ¡clong! El lobo de mar pegó un respingo del susto y fue corriendo al control a ver qué había pasado. ¡Horror! Había chocado contra un tridente clavado en el suelo, y por el lecho marino sólo había alguien con un tridente: ¡Poseidón el rey de todos los mares!
Tras una roca apareció Poseidón, colocándose el tupé que se le había chafado mientras roncaba y giraba de lado a lado. Al ver lo ocurrido gritó: ¿Pero qué has hecho maldito inepto?
No quiso oír las excusas del lobo de mar ni sus ofrecimientos para reparar el tridente doblado, pues como casi todo rey era algo cretino y muy poco le importaba lo que pudiera decir un pequeño mindundi sin importancia.
Por hacer corta la historia, sabed que Poseidón desterró al lobo de mar de todos los mares y de una patada mandó el batiscafo a un bosque lejano donde el lobo de mar se tuvo que convertir en un lobo de tierra y a partir de él se crearon todos los lobos de gran sonrisa que corren por los montes y bosques, y que al ver la luna en el cielo creen que es la luz de la farera y la gritan: ¡Auuu, auuu! Para que sepa que están en camino y vaya poniendo la mesa y sacando el vino.
10 años desde su último disco y más de 30 desde sus inicios, ¡Vuelve Ostia Puta! Desde Tarrasa.
A pesar de que escriban mal «hostia» es una gozada toparse con este disco en directo de un grupo tan mítico que nos trae los ritmos y todas las peculiaridades del punk español, tan distinto de las versiones internacionales.
Ponle una orejuca y prepárate para los pogos… Punk is not dead!
Éramos una pareja feliz que convivía ignorando de manera tan descarada el elefante en la habitación que quedaba poco para que le pusiésemos nombre y lo llevásemos al veterinario para administrarle las vacunas necesarias.
Este libro de fantasía contemporánea nos muestra a la imparable detective Parabellum.
Tras un comienzo que rememora a la película de Memento, comienza a vivir diferentes aventuras con distintos grados de intensidad y disparate, en una sucesión digna de las investigaciones holísticas de Dirk Gently.
Durante sus andánzas nos presentará distintas criaturas de diferentes mitologías como son los vampiros, los golems o los centauros, que pese a la diversidad no desentona y encaja perfectamente.
Como pasa en muchas historias policiacas los distintos casos se van entremezclando y aunque a veces resuta predicible sabe mantener la tensión a la vez que da lo que promete.
Nosotros creamos a los dioses; la humanidad creó a los dioses. Sin nosotros, sin nuestra adoración, sin nuestra fe, los dioses no existirían. ¿Y qué hacen ellos? No interferir, no ayudar, nada… Pero ¡nos lo deben!
Es un buen libro palomitero, en ningún momento aburre e incluso llega a sacar unas cuantas sonrisas. Sin embargo, no es tan bueno como para que me lance a continuación a devorar toda la saga, pero sí lo suficientemente bueno para que queden en lista y así recurrir a Parabellum cuando necesite letras que sean fáciles de digerir.
Ya no recuerdo cuando pude empezar a disfrutar deltrabajo en remoto, pero el teletrabajo de verdad sé que me llegó cuando empecé a ser freelance. Hay mucha gente que idolatra ambos, cada uno busca lo que no tiene, pero todo tiene sus pegas (igual que sus virtudes) así que vamos a repasarlas para ser conscientes de lo que perseguimos.
Teletrabajo – Photo by Chris Montgomery
Durante la cuarentena del 2020 (nunca se sabe cuando un post será leído 🙂 la gente que se vio obligada a trabajar en remoto por no poder salir a la calle, tuvo que tratar de hacer malabares para cuidar de las personas a su cargo mientras hacía un amago de trabajar en remoto manteniendo las «viejas» costumbres: reuniones en directo, horarios fijos y una fuerte dependencia de los subordinados con sus responsables.
Algunas empresas vieron una oportunidad en la implantación del teletrabajo, principalmente por la reducción de costes.
Algunos empleados vieron una oportunidad en la implantación del teletrabajo, principalmente por permitirles vivir dónde quisieran.
No sé como evolucionará, hay mucha incertidumbre sobre cómo será la nueva normalidad, pero supongo que habrá algunas empresas que adopten realmente el teletrabajo y otras que vuelvan a ser exactamente como eran. Y sí, en este punto menciono sólo a las empresas, porque desde hace mucho tiempo creo que la posibilidad del teletrabajo depende más de los procesos de las empresas que de las capacidades de los trabajadores.
En cualquier caso, hay pegas para unos y para otros, así que veamos algunas:
Competencia salarial
No voy a profundizar mucho en este tema, ya que tuvimos un interesantísimo debate entre muchas personas que todos podéis ver en Twitter, pero decir que aunque el ideal es que el sueldo dependa de la valía (de lo que aportas) la realidad es que el sueldo depende de la oferta y la demanda.
El teletrabajo le da a las empresas acceso a más oferta de trabajadores y a los trabajadores acceso a más demanda de empleo… Sin embargo, lo contrario también es cierto: el teletrabajo da más competidores a las empresas, a quienes les costará luchar con otras empresas de zonas más ricas; y más competencia a los trabajadores, que tendrán a los 8 mil millones de personas del planeta como potenciales reemplazos.
Quiero iniciar un debate, aunque acabe siendo conmigo mismo. Mark Zukerberg no es santo de mi devoción, pero lo de que el sueldo para trabajadores remotos dependa de dónde vivas me parece razonable ¿No? A lo mejor me he vuelto loco, pero me parece justo y sensato.
Es un tema muy profundo y, si os interesa, de verdad creo que deberíais seguir ese debate en Twitter que fue tremendamente respetuoso y sensato, pero a la vez se plantearon muchísimos escenarios e hicieron pensar a más de uno… a mi lograron hacerme cambiar de idea, no digo más.
Costes
Lo del salario es un punto en el que se fija todo el mundo en un primer acercamiento, pero los costes totales a evaluar son muchos más.
Costes – Photo by Tierra Mallorca
La regulación del teletrabajo en España es más bien parca, pero es fácil entender que si una empresa tiene a su plantilla teletrabajando tiene un ahorro de costes por no necesitar disponer de unas instalaciones, por ejemplo.
Dado que los medios de producción los ha de proporcionar la empresa, hay elementos claros que deben correr a su cuenta. Si, por ejemplo, yo necesito un ordenador para realizar mis labores, nadie me discutirá que ese ordenador lo debe costear la empresa.
Ahora bien, ¿qué pasa con el techo bajo el que trabajo? ¿Y los suministros de agua, luz, o conexión a Internet? ¿Y mi teléfono móvil? Aquí ya empiezan las dudas, y siempre se puede optar por repartir los costes ¿verdad? Y claro, no basta con preguntarse si la empresa tiene que asumir todos o parte de esos costes, si no si el coste debería ser igual de cara a la empresa independientemente de dónde esté localizado el trabajador para evitar posibles discriminaciones en función de dónde vivas.
Pero sigamos profundizando. ¿Quién está a cargo de la limpieza de las instalaciones de trabajo? ¿Y de que se cumplan las normas de seguridad física? Las seguridad digital mejor ni la tratamos, porque el caos que puede ser el teletrabajo para un equipo de sistemas no me lo quiero ni imaginar…
¿Y la comida? Como el empleador tiene la obligación de proporcionarte un sitio dónde comer o pagarte la comida, es posible que tuvieses «tickets» para pagarte el menú del día en los restaurantes de la zona. Pero ¿ahora? Por un lado, el empleador no puede quitarte un derecho adquirido, y menos si remplaza parte del salario que probablemente te ofrecieron cuando te contrataron. Sin embargo, como trabajas desde donde quieres, bien podrías querer desde un sitio en el que puedas comer con normalidad. Incluso es posible que gracias al teletrabajo ya no necesites ni hacer horario partido. Entonces ¿qué sentido tienen los tickets más allá de ser un remplazo de parte de la retribución que a las empresas les salía barato?
Orden y comunicación
Los horarios son una gran complicación siempre, es muy difícil dar con algo que encaje a todo el mundo.
Siempre he sido muy partidario de la felxibilidad total. Creo que en general, la gente es responsable y cumplidora si les dejas. Ahora, si les tratas como a niños pequeños nunca lo serán.
Para tener una flexibilidad total, necesitas llegar a un alto grado de teletrabajo: el asincronismo.
No es necesario que todo el mundo esté trabajando a la vez si todo el mundo sabe cuales son sus objetivos y tiene a su alcance todo los recursos que necesita para conseguirlos.
Sin embargo, alcanzar ese punto de autonomía para los trabajadores no es fácil en muchas empresas.
Hay muchas que dependen del conocimiento o del trabajo duro de unos pocos que son los que tiran del carro y de los que depende el resto del personal.
Además, hay algunas personas que necesitan que se les establezca un horario concreto, ya sea porque no saben desconectar o porque no sepan conectar. Hay gente que no es suficientemente responsable para hacer su parte si no tiene una supervisión.
Formación, evaluación y promoción
Y con la supervisión hemos llegado a un punto muy interesante que es un gran problema para todo el mundo (como si los anteriores fuesen pequeños). Aunque en el título haya usado 3 palabras lo podríamos resumir en una: evolución.
Evolución – Photo by Suzanne D. Williams
En una oficina, puedes entrar siendo programador junior y sentarte junto a un senior que te ayudará y enseñará lo que sabe (si no, no es senior). Además, el senior o algún otro responsable observará tu trabajo y decidirá si se te promociona.
Sí, ya sé que el ideal de la evaluación es usar criterios objetivos pero, al igual que ocurre con el tema de los salarios, la realidad es muy distinta. En la mayoría de las empresas la evaluación se hace con criterios completamente subjetivos y el desempeño se mide por poco más que la observación directa. ¿Cómo se adaptará eso en un entorno en el que no hay tal observación?
¿Cómo la empresa promocionará a la gente que vale para más de lo que está haciendo y aprovechará sus cualidades? ¿Cómo la gente que puede aportar más valor conseguirá una promoción en lugar de estancarse y frustrarse? ¿Será el cambio de empresa la única forma de promoción? ¿Querrán las empresas contratar a gente que nunca ha tenido las responsabilidades que tendrá si va a teletrabajar y será difícil de supervisar?
La evolución se complica mucho para todos cuando desaparece la cercanía, y es que la cercanía aporta mucho además de verse las caras.
Falta de cohesión
La desaparición de la cercanía puede ser mucho más problema de lo que parezca en un principio y puede desembocar en una falta de cohesión total.
Comer con compañeros, tomar un café, verles la cara de preocupación… puede ayudar mucho a empatizar. El no verles nunca puede hacer que los deshumanicemos, provocando que sólo nos preocupen nuestros objetivos y olvidando que formamos parte de un grupo en el que los objetivos de todos son importantes para que la máquina funcione.
A muchos empleados esto les parece una tontería, porque «ellos hacen su trabajo ¿no?». Pero es un arma de doble filo. ¿Qué pasa cuando la gente va a por lo suyo sin preocuparse de los demás? ¿Cómo se defienden los derechos de los trabajadores? ¿Dónde queda la organización y el preocuparse por lo de los demás tanto como por lo de uno mismo? Es algo que se lleva viendo años en el sector de la informática donde ese egocentrismo hace que un sector que podría tener la fuerza de parar el mundo no sea capaz de conseguir un triste convenio que regule sus condiciones de trabajo.
Reconocimiento
Esa falta de cohesión, es un alto riesgo y puede influir en muchos aspectos. Uno de los más importantes es el reconocimiento. No ese reconocimiento que se demuestra con ascensos, si no el reconocimiento del día a día, ese ACK de los protocolos de redes que sirven para verificar.
Este reconocimiento es algo transversal a todos los puntos que hemos tratado y es el que más me cuesta explicar.
La mayoría de las personas no son/somos muy directas. Además la mayoría de las personas son/somos un mar de dudas.
De la gente directa puedes esperar que te diga cuando algo está mal, por lo que si no te dice nada puedes asumir que todo está bien. Perfecto, siempre y cuando tus inseguridades no hagan mella y no te ahogues en ese mar de dudas que es el «¿qué pensará? ¿Verá bien lo que he hecho?».
Por este motivo, el teletrabajo precisa que todo el mundo se convierta en personas francas y directas que lanza mensajes explícitos siempre, estén las cosas mal o estén las cosas bien. Que pregunten «¿qué te parece? ¿Crees que esto está bien?» y/o, sin esperar a que les pregunten, digan: «esto no está bien»; pero también: «has hecho un genial trabajo».
Esto para algunas personas (las más expeditivas) es trivial, pero para muchas es realmente difícil de conseguir.
Impuestos
Aunque pierda este encadenamiento de temas que llevaban unos a otros, no puedo cerrar sin hacer una breve mención de un tema que tiene mucha tela que cortar.
En el apartado de costes hablábamos de los suministros, pero ¿y el impuesto de recogida de basuras? ¿Dónde deben ir todos los impuestos generados por el desarrollo de una actividad?
Impuestos – Photo by The New York Public Library
Para no complicarlo mucho mirémoslo sólo con el prisma del ámbito estatal. Si me voy a trabajar a un pueblecito perdido en una montaña de una comunidad periférica, el coste de alquiler presumíblemente será menor que si lo hago desde una gran capital de una de las comunidades más ricas. Pero… ¿y el acceso a la sanidad? (que ahora todos estamos convencidos que debe ser pública y universal ¿no?) o ¿el acceso a una conexión de fibra que me permita realizar mi trabajo? Probablemente, dependan en gran medida de la inversión que haya hecho la comunidad correspondiente pero si la empresa está localizada en otro sitio, los impuestos no le llegarán a dicha comunidad para que pueda invertir.
Conclusiones
Aunque el teletrabajo es algo que a primera vista pueda sonar muy interesante, no es un tema baladí.
Conste que yo soy muy partidario de él, ya que creo que mejora la productividad y la calidad de vida, pero también creo que conlleva una gran cantidad de cuestiones que hay que valorar.
Como hemos visto, algunos de los problemas que pueden surgir son:
la competencia
los costes
el orden
la evolución
la cohesión
el reconocimiento (tipo ACK 🙂
los impuestos
Eso sí, estos son puntos sobre los que pensar, porque nunca hay que olvidar los beneficios del teletrabajo ya sean la mejora de la productividad o que se acaben las discusiones sobre el termostato.
Si estáis navegando desde un escritorio y no tenéis ningún bloqueador de scripts, arriba a la izquierda estaréis viendo un badge con un numerito. Eso es Webby Chat, un chat en el que el otro día un visitante me pidió que escribiese sobre algún proyecto porque llevaba mucho sin contar nada, y voy a satisfacerle precisamente hablando de ello: Webby Chat.
¿Qué es Webby Chat?
Webby Chates un chat que permite a los usuarios conversar en cualquier web por la que estén navegando, creando comunidad allá donde pasan tiempo leyendo, viendo vídeos, jugando…
¿Qué aporta Webby Chat?
Los usuarios obtienen información y la oportunidad de conocer gente con sus mismos intereses de un modo sencillo, y las webs obtienen un modo de interacción con sus visitantes pudiendo fomentar su participación, navegación interna, etc.
Los que me seguís, ya sabéis que como buen freelance hago todo tipo de proyectos, y hace unos meses empecé a trabajar de manera estable con una empresa muy potente para ver cómo podíamos ayudar a los usuarios a comunicarse con amigos y gente nueva sin que perdiesen el foco de lo que estaban haciendo, el resultado está siendo Webby Chat.
Aún es una aplicación muy nueva, y es probable que vayan surgiendo nuevas funcionalidades a medida que nos vayáis pidiendo o vayamos detectando las distintas necesidades, pero por el momento ya la tenemos en distintos sabores dependiendo de quien seas:
Si eres un visitante
Si eres un visitante (no como los de V, si no de sitios web) que dedica mucho tiempo a leer noticias en periódicos, a ver memes, vídeos, a comprar, a jugar online, a usar aplicaciones (como Google Docs u Office365) en las que no siempre sabes hacer todo; tal vez eches en falta un poco de inmediatez, el poder comentar algo o preguntarle a alguien.
Tal vez te surja la duda de si alguien conoce una oferta o cupón descuento para ese producto que te interesa pero aún no te has decidido a comprar, o quieras comentar esa noticia de última hora que parece que anuncia el fin del mundo.
Para ti, visitante, navegante asiduo, comprador informado o creador de memes… para ti tenemos una estupenda extensión de Chrome que te permitirá hablar con otros visitantes allá donde estés sin tener que esperar a que el webmaster que corresponda instale Webby Chat para ti.
Si eres un webmaster
Si administras una web, empresa, blog, sitio de reportajes, canal de streaming… hay muchos motivos por los cuales podrías tener interés en estar en contacto continuo con los usuarios que están navegando por tu sitio. Puede que te interese su feedback, sus problemas y preocupaciones, puede que quieras charlar con esas personas para descubrir quienes son, puede que quieras echarles una mano o pedírsela… Sin embargo, lo que es seguro (porque es algo que todos queremos) es que quieres más tiempo en página y más navegación interna.
Seguro que te ha costado mucho que lleguen hasta tu web, ¿no te gustaría que se pasasen más tiempo contigo? ¿no te gustaría que visitaran un par de noticias o productos más?
Muchos community managers se pasan el día jugando al ping pong con los usuarios para enviarlos desde Facebook, Twitter, Instagram, TikTok, Twitch, Youtube, etc. hasta las webs donde pueden consumir la información o lo que sea. Sin embargo, al llegar hacen el consumo mínimo y rebotan de nuevo hacia su red social favorita.
Con Webby Chat esto se puede mitigar aportándoles valor en tiempo real en la propia web, facilitándoles in situ un link hacia otra cosa que les interese.
Si este es tu caso, tenemos sabores de Webby Chat para ti.
Webby Chat con WordPress
Puedes usar el plugin de WordPress que con dos clicks te da toda la funcionalidad. Lo podéis ver, por ejemplo, en la propia página de Webby Chat.
Webby Chat sin WordPress
Si no funcionáis con WordPress, tenéis la opción de incluir un archivo css y otro js que se encargarán de hacer el trabajo. Por ejemplo, en este mi sitio, es una simple etiqueta metida con Google Tag Manager.
Sea cual sea vuestro lado del barco, no dudéis en probar Webby Chat, que ya veréis como ayuda en la navegación y, por favor, cuando lo hagáis no os quedéis en silencio. Dadnos feedback, pedidnos ayuda, contadnos qué echáis en falta o preguntadnos cómo podéis tener usuarios oficiales como el que uso yo para chatear en esta web.
Firebase es un PaaS de Google con un nivel de abstracción muy alto que te permite tener un completo backend serverless. Hacía años que no lo usaba y estoy encantado con él, pero hay que andarse con ojo porque ningún entorno ni tecnología llega a ser perfecto.
La semana pasada estaba programando una cosa en Javascript usando la librería de Firebase, para un proyecto en el que he usado su Realtime Database para montar un sistema de presencia que me diga en todo momento quién está on y quién está off.
En un momento dado, detecté un problema que no entendía de dónde podía venir:
Hacía una query a la base de datos, que me devolvía unos resultados que yo procesaba. Sin embargo, el resultado era un único dato cuando en la BBDD tenía que haber más. Tras unos cuantos tests, me di cuenta de que si lo mismo lo programaba de distintos modos (que deberían comportarse igual) ¡el resultado era distinto!
Esas dos estructuras, daban resultados distintos ¿cómo podía ser?
Tras darle unas cuantas vueltas con cara de absoluta incredulidad llegué a la clave del asunto en el último sitio que me quedaba por mirar de la documentación de Firebase:
Un desarrollador/diseñador había elegido usar un nombre habitual, dándole un comportamiento no habitual.
En Javascript todo lo que no sea falso/0/undefined se evalua como true.
La información referente a como funcionaba estaba en el último rincón de la documentación.
Todo habría sido distinto si el método se hubiese llamado cancellableForEach; o si al menos hubiesen comprobado que el valor recibido era verdadero comparándolo con el operador de igualdad estricta («=== true»); o si, ya cogiéndolo por los pelos, la ejecución del método cuando reciba algo que no sea booleano arrojase un warning…
En cualquier caso, tras un rato de frustración el problema quedó solucionado.
Valga este post tanto para recordar que hay que tener cuidado en Firebase con el forEach de los Snapshots de la Realtime Database, como para recordar la importancia de los nombres que ponemos a las cosas.
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